domingo, 3 de mayo de 2009

A 67 años del natalicio de Luis Carrión

...siempre hay una señal, queda una señal, un testimonio que la historia narra, que la historia aprehende con manos férreas, únicas, y que puede ser testimonio de otros testimonios de otros testimonios que tal vez no se conocen, peores o mejores para la misma historia implacable que rechaza cualquier soborno, cualquier dejo de mentira, por que la historia viaja con el tiempo y se confunde con el tiempo vivo, real, de un presente que se escapa pero que puede repetirse y volver a ser cierto, a hacerse presente en una pared cascada: la materia se trasforma y la historia la recrea, le da vida, veracidad y posiblemente la presenta como una flor o las primeras canas que nos vemos, o la insufrible discusión intelectual entre alguien que podemos ser nosotros mismos: alargamos la mano o no la alargamos, y se vivirá definitivamente esa materia millones de veces transformada como algo que se acaba de descubrir: otra vez nosotros mismos, nuestro miembro en erección, la salsa que hace Rosa, la de las espinas, cuando se mete en la cocina, la mujer, el hombre, ¡Tantas cosas!...

Extracto del cuento "EL goce de los días futuros" de Luis Carrión Beltran

1 comentario:

Quetzalzun dijo...

Chido Punk, esa actitud que tienes es buena, algo así le debería de hacer a mi viejo, saludos.