miércoles, 13 de enero de 2010

Otro cuento del fin del mundo

Mediados de enero de 2010, ciudad monstruo, México, planeta “tierra”. La guerra sigue su curso, las congregaciones de personas no se detienen, los predicadores que aparecen como vagabundos con altavoces en las calles, en nuestra idealización del fin del mundo, toman el cuerpo de lideres de opinión, y políticos en la televisión, en los medios masivos, en los alternativos, realmente son muchos más de los que hubieras esperado.

Bajo la hipnosis de Beethoven, Mozart o Liszt la agonía de la humanidad alcanza a ser sublime, el caos, la güera, imágenes repetidas de un planeta que lucha por la vida, la tristeza de ver hermanos encarcelados, la desesperación del querer ser congruente. Todo es tocado por un hilo sinfónico que parece comprender cualquier expresión humana, tomando cuerpo una composición artística que terminara con la desaparición de lo intrascendente.